por Miguel Acevedo
I.
Las series de televisión que más recuerdo son las que veía en mi niñez, en los viejos aparatos en blanco y negro de esa época, la década del 70.
Por ejemplo, en marzo y abril del lejano 1976, uno podía ver en el Canal 5 (UCV) series de dibujos animados japonesas como “Robin Interplanetario” o “Astro Boy” (alguien escribió por ahí en un fanzine, “los monos japoneses me cagaron la cabeza” o algo así). En el Canal 9 se podían ver series míticas para mi generación como “Ultraseven” o “Esper”. Y nunca se podría dejar de nombrar “UltraMan” o “El Capitán Ultra”, o monos japoneses como el “As del espacio”. En las noches (en horario prime) en el 7 se podía ver “Cosmos 1999”. Y en el canal 13 también daban de noche “La Dimensión Desconocida”. Así que los monstruos con cremallera, los niños con robots gigantes o la Luna disparada hacia el profundo espacio llenaron las tardes, las noches y la imaginación de muchos chicos como yo en esos años.
Pero la televisión en Chile es más antigua, las primeras transmisiones de la “caja idiota” comenzaron a fines de los años 50, pero este medio de comunicación se masificó (como todos hemos escuchado alguna vez) con el Mundial de fútbol de 1962. Y no podemos olvidar que en Estados Unidos la TV ya se había masificado en los hogares norteamericanos desde la década de 1950. Y de esos años quería hablar aquí. Hay series como “Las Aventuras de Rin Tin Tin” o “Las Aventuras de Superman” (protagonizada por George Reeves), que yo vi en la televisión chilena en mi infancia, retransmitidas en el horario de la tarde en los años 70, aunque otras famosas series gringas de los 50, como por ejemplo “I love Lucy”, sólo la vi mucho tiempo después, gracias al TV cable.
Y no olvidemos series legendarias como “Los Intocables” o “La Dimensión Desconocida”, que comenzaron a ser transmitidas en el año 1959, aunque en estricto rigor son de la década del 60…
Copio a continuación un texto sobre las series de ciencia ficción de los años 50, en la televisión norteamericana, con títulos que descubrí hace muy poco gracias a la curiosidad siempre insaciable y la internet.
II. Series de ciencia ficción en la televisión
Aunque no es uno de los géneros predominantes en la televisión, la ciencia ficción forma parte de la historia del medio, comenzando a partir de finales de los años 40 con series de bajo presupuesto destinadas a programas menores, hasta 1990 donde se desarrolló por canales de cable.
Durante algunos años, la industria consideró a la ciencia ficción un género poco apto para la televisión. Además de tener un limitado publico para los anunciantes, la ciencia ficción presenta una problemática propia del género en que el mundo futuro y sus argumentos especulativos, desafía al presupuesto y las limitaciones narrativas del medio televisivo, sobre todo en las primeras décadas del mismo.
Sin embargo, a lo largo de los años los productores descubrieron que la ciencia ficción podía tener un publico potencial y atraer a más audiencia, y que esas audiencias, aun a menudo limitadas, eran increiblemente fieles a sus programas favoritos. Como consecuencia de ello, en la década de los 80 y los 90 se produjo un enorme aumento de las series de ciencia ficción de los EEUU, especialmente fuera del mercado de las tres tradicionales cadenas de televisión en abierto.
Creado como un género para niños a finales de los años 40 y principios de los 50, los programas de ciencia ficción seguían a menudo el formato de un serial, apareciendo las tardes de los sábados o al comienzo del primer time en la programación de noche.
Emitidas en varias semanas, en los primeros ejemplos de este género figuran las aventuras de protagonistas, mayoritariamente varones, en su lucha para mantener la ley y el orden en el espacio ultraterrestre.
Estos tempranos "space westerns" incluian a 'Captain Video and His Video Rangers' (Dumont 1949-55), 'Buck Rogers' (ABC 1950-51), 'Flash Gordon' (Syndicated 1954-55), 'Space Patrol' (ABC 1950-55), y 'Tom Corbett, Space Cadet' (CBS/ABC/NBC 1950-555).
Cada serie se enfrentó con su dinámica de héroe contra una infinita variedad de amenazas intergalácticas, ya fuesen exóticos alien conquistadores, malvados científicos locos, o misteriosas fuerzas del universo. Todas estas series eran de muy bajo presupuesto, pero no impidió equipar a cada heroe con una fantástica variedad de equipamiento futurista, como la "radio cascos", pistolas de rayos, y el famoso anillo descodificador del Captain Video.
Además, las campañas publicitarias vendían réplicas de plástico de estos héroes televisivos para devotos de las series. De estos primeros ejemplos de series de televisión de ciencia ficción, Captain Video es particularmente popular. Fue la primera que se emitió, de lunes a viernes, de media hora de duración -y mas tarde quince minutos de duración-. Uno de los primeros éxitos de la televisión, el programa fue durante muchos años una pieza financiera clave para Dumont Televisión Network., y solo se canceló cuando la propia Dumont Network dejó de existir en 1954.
Como era la tipica serie para niños, Captain Video concluía cada episodio con un sermón sobre los valores morales, la buena ciudadanía u otras cualidades para que su joven audiencia lo emulara.
Sin embargo, tan buenas intenciones no bastó para impedir que las aventuras del Captain Video y sus compañeros del espacio se convirtieran en la primera de muchas controversias sobre los programas para niños. Los críticos atacaban estas series por su exceso de violencia y su habilidad para sobreexcitar la imaginación infantil.
En este sentido, la preocupación en los inicios sobre los programas de ciencia ficción, aumentó en 1950, y el debate culminó con la publicación en 1954 de Seduction of the Innocent escrito por el doctor Fredric Wertham, que era un ataque a la industria del comic, que dió lugar a una serie de audiencias en el Congreso sobre los vínculos de la cultura popular y la delincuencia juvenil.
La programación de ciencia ficción que era destinada a la audiencia adulta en estos inicios de la televisión, eran casos raros, y se limita casi exclusivamente a 'Lights Out' (NBC 1949-52), 'Out There' (CBS 1951-52), y 'Tales of Tomorrow' (ABC 1951-53).
Al igual que otras series de la época, estas dependían en gran medida de las adaptaciones de relatos ya escritos, con titulos de Julio Verne, H. G. Wells o Ray Bradbury. 'Tales of Tomorrow' de la ABC, incluso adaptó en media hora el libro Frankenstein o el moderno Prometeo de Mary Shelley, protagonizado por Lon Chaney Jr. como el monstruo de Frankenstein.
Curiosamente, cuando Hollywood puso de moda las películas de ciencia ficción en los 50, intentado captar sobre todo al público adolescente, la presencia de esas series en la televisión se redujo drásticamente. Una excepción fue 'Science Fiction Theater' (1955-57), serie que presentaba historias especulativas basadas en contemporaneos tópicos de investigación científica.
La vuelta de la ciencia ficción a la televisión coincidió con el aumento de las tensiones y la guerra fría con la antigua URSS. Como respuesta al lanzamiento sovietico del satélite espacial Sputnik, 'Men Into Space' (1959-60), de la CBS, participaba de manera explícita en el intento de promocionar el interés por la carrera espacial, mientras que celebraba también la tecnología y el heroísmo estadounidense que se veían amenazados por el éxito soviético.
Fuente: http://blugosi.freeprohost.com/series-de-ciencia-ficcion.php
III.
Para ilustrar este artículo, quiero compartir algunos videos encontrados en youtube con ustedes.
Primero, de la serie Space Patrol. Luego, la introducción de “Adventures of Superman”, y finalmente el primer capítulo de “Tales of Tomorrow”, llamado “Verdict from Space”. No puedo dejar de mencionar que este episodio está relacionado con esa joya (?) del cine bizarro llamada “Robot Monster” ( y no olvidemos la confesión de que "Robot Monster es mi placer culpable", dicha por John Carpenter!).
Todos los audios están en ingles (sorry).
Para terminar, no puedo concluir esta nota sobre la antigua televisión, sin mencionar los blogs nostalgiavisión y The golden ages que son una verdadera fuente de alegría para los amantes de las viejas series de cine y tv, y los dibujos animados antiguos (y que por estos días sufrieron un durísimo golpe con el cierre de megaupload por el inefable fbi.)
sábado, 28 de enero de 2012
viernes, 20 de enero de 2012
domingo, 15 de enero de 2012
Sobre Coré
Mario Silva Ossa, de seudónimo Coré, dibujante e ilustrador.
Nació en San Fernando el 9 de marzo de 1913. Murió en Santiago en 1950.
Ingresó a la Escuela de Arquitectura de la Universidad de
Chile en 1919, abandonando la carrera dos años después para trabajar como
dibujante en El Peneca, la revista infantil de mayor circulación en Chile y en
América Latina cuya editora era su tía, Elvira Santa Cruz Ossa, más conocida
como Roxane. Se desempeñaría en este trabajo por casi veinte años.
Coré quien adoptó el nombre de un ángel bíblico, es
considerado el mejor ilustrador de cuentos infantiles y de fantasía que ha
tenido Chile. Falleció trágicamente en un accidente ferroviario a la edad de 37
años.
Bajo el seudónimo de Coré, fue el creador de originales
ilustraciones de personajes fantásticos, princesas, hadas, duendes y animales
en decenas de cuentos y novelas para niños y jóvenes, publicados por la
Imprenta Zig-Zag. Usaba como técnica la plumilla, aguada o acuarela, el lápiz y
el pincel.
Publicó versiones de los cuentos de los hermanos Grimm,
Perrault y Edgar Allan Poe, novelas de Julio Verne, Stevenson, Salgari y
leyendas chilenas. Ilustró también el conocido Silabario Hispano Americano. Sus
dibujos fueron impresos en Wikén, una publicación de humor político creada por
Coke.
Sus creaciones reflejan con fidelidad la estética de su
época destacando la gestualidad facial de sus personajes logrados con notable
pulcritud de líneas.
Nota del posteador:
sólo una cosa quería añadir sobre Coré (aparte del hecho de que yo aprendí a
leer con el Silabario Hispano Americano y amaba sus dibujos); según un querido
amigo, Coré vivió en la comuna de Ñuñoa, en una casa ubicada muy cerca de la
mítica esquina de Macul con Grecia. Y sigue en pie ahí, por avenida Grecia a un
costado del ex Pedagógico, cerca de una tienda de muebles y objetos de mimbre,
y de la botillería “El tiempo en la botella”.
sábado, 7 de enero de 2012
CF en los medios de comunicación masivos de los 70 y 80: La Tercera y Las Ultimas Noticias
Por John Toro Abarza
En el período comprendido por la década de los años
setenta y la posterior, existió una marcada presencia de los temas de la CF,
tanto en los medios masivos audiovisuales como en los escritos. Entre los
primeros, de la miríada deseries televisivas, telefilmes de
marionetas y animaciones (estadounidenses, europeas y japonesas), largometrajes
y cortometrajes (para ambas pantallas), videoclips y programas televisivos
(serios o parodias), contemporáneos o anteriores a la fecha de exhibición
ante nuestro público nacional, nombres como Vulcano, la Familia
Robinson, David Vincent, Robot Gigante, el Capitán
Escarlata, Jet Marte, Capitán Centella, el Doctor Misterio, los Caballeros
Jedis, formarían parte de nuestro imaginario colectivo. Los medios masivos
escritos, particularmente la prensa, no fueron ajenos a esta manifestación
de la Fantasía Futura en nuestros lares. A través de reportajes, publicados en
distintos suplementos, historietas tanto nacionales como extranjeras, reseñas
de películas y libros de CF, series de fascículos y mini libros abocados a
temas como la vida extraterrestre y futurista, nuestros periódicos se
dirigieron a un público de todas las edades para darle a conocer el mundo del
mañana en sus páginas.
A continuación paso a comentar algunos ejemplos presentes en
las antiguas publicaciones de los diarios La Tercera y Las Últimas Noticias, como
referencia de esta línea creativa en los medios de difusión escrita, por
considerar a ambos diarios como los más representativos y mayormente dedicados
a esta temática, en sus ediciones regulares y especiales.
La Tercera:
Los suplementos dominicales de La Tercera durante los
setenta publicaron una nutrida cantidad de noticias acerca de ovnis,
extraterrestres, que incluían fotografías de objetos en el cielo, huellas
en los sembradíos y quemaduras de supuestas máquinas extraterrenas a lo largo y
ancho del mundo. En cierta ocasión se mencionó el tema de los implantes de los
contactados (o secuestrados por los ovnis), el impactante caso del Cabo Valdés,
las primeras alusiones de la isla “Friendship”, junto a las teorías de la
versión extraterrestre de la Biblia (los carros de fuego de Ezequiel, el
arrebatamiento de Elías, etc.).Fotografías de las pirámides egipcias y mayas,
de las imágenes de posibles “cosmonautas” en pinturas rupestres y códices
precolombinos, daban una interpretación futurista a nuestro pasado y origen.
En los años ochenta, La Tercera publicó la serie dominical
de fascículos en torno al Misterio Ovni, donde las teorías vondanikenianas
acerca de los “aeropuertos” alienígenas en Rapa Nui y Nazca compartían espacio
con los testimonios del “Caso Roswell” o de los Contactados Rama junto a las
teorías de los “Jardineros Celestes”, de las cuales la teoría de un Jehová
Extraterrestre era una de las menos polémicas. La calidad de las ilustraciones,
imágenes y crónicas superaba la brevedad de ciertos tratamientos sobre la
Anticipación y la Arqueología Extraterrestre (incluso hacía su estreno en
nuestro léxico términos como Abducción y Clones, en este y otros ejemplos
impresos de especiales CF).
Cuando La Tercera inició la serie “Historietas”, diversos
dibujantes nacionales, como Themo Lobos, Oskar Vega, Nelson Tapia, Vicar, por
mencionar algunos, tomaron temáticas de Ciencia Ficción, como las series “Más
Allá del Abismo” (un inmortal depresivo y apocalíptico), “Axo”, y “Cartorix”
(grandes obras de los maestros Mario Igor y Máximo Carvajal), “Tintín el
Aventurero” (con una CF estilo H.G.Wells y J.Verne). El peregrinaje de uno de
los últimos hombres de la humanidad en pos de su amada criogenizada (una mezcla
de “La Bella Durmiente” y “El Hombre Omega”) contrastaba con la parodia de
la fantasía futurista de “Lokan el Bárbaro” (cuya saga concluiría en las
páginas de “Icarito” tras la cancelación de “Historietas”). En mi artículo
anterior publicado en este mismo portal: “Los Héroes Futuristas de Mario Igor y
Máximo Carvajal”, profundizo sobre estas realizaciones, razón por la cual no me
extiendo más sobre el particular y prosigo con los siguientes ejemplos.
Contemporánea a estas publicaciones, el mismo diario La
Tercera en su suplemento didáctico juvenil, dedicado a estudiantes secundarios,
llamado “Rumbo”, daba a conocer junto a las materias de Enseñanza Media, una
reseña de la novela “Dune” de F. Herbert (con destacadas ilustraciones de los
Fremen, los Gusanos y los combates entre Harkonen y Atreides), una serie de
comentarios de cine que criticaba los filmes “Tron”, “Atmósfera Cero” , “Heavy
Metal” y “Saturno 3” además de cierto número especial, cuyo reportaje
central se refería a los héroes de la Fantasía Bárbara Futurista, herederos
extraterrestres de Conan, John Carter y Elric, con diversas ilustraciones del
artista de fantasía Boris.
Semanalmente, la Tercera mostraba en su sección de
comic-strip varias series de Fantasía Futurista o de temas similares, durante
estos años. “Las aventuras de Mandrake y su fiel aliado Lotario” presentaban
jefes de policías internacionales que se comunicaban por medio de un robot
(Udo), rayos desintegradores de mafias siniestras (Octon y el 8), la
manipulación genética(el doctor Fleur), el origen extraterrestre de la cultura
humana (los Cubos de Theron), la versión robótica de una lucha bíblica (el niño
David frente al robotGoliath), las razas extraterrestres amistosas (los
“amigos” alienígenas de Mandrake, semejantes a la gente de Mongo de Flash
Gordon) y hostiles (los hombres-rata, las babosas espaciales, el enjambre y un
dictador extraterreno). Por otra parte, Brick Bradford, junto a Sadie de
Saturno y otras hermosas damiselas espaciales, viajaba en su Trompo del Tiempo,
enfrentando todo tipo de peligros espaciales y temporales, como delfines
asesinos explosivos, hombres-peces, guerras atómicas, cavernícolas esclavizados
por tiranos extra galácticos, sectas alienígenas y atentados a presidentes
planetarios. Posteriormente, la tercera publicó, con el título de
“Superhéroes”, la serie de aventuras de “La Liga de la Justicia”, que
después cambió a la serie regular de “Superman”, con una galería de villanos
conocidos y otros no tanto, como Vándalo Salvaje, Doctor Destino, Giles
Manning, Lex Luthor, el Armador del Mundo Negativo de Quark, entre otros.
El suplemento infantil de este diario, “Icarito”, publicaba
varios cuentos de Ray Bradbury y Asimov, resumidos e ilustrados por Santiago
Peñailillo y otros dibujantes nacionales. Durante un verano de los años
ochenta, este suplemento presentó una serie de especiales de Ciencia-Ficción,
donde el dibujante Tom ilustraba las versiones en historietas de varios relatos
de Fantasía de Anticipación, como el cuento “¡Cuánto se divertían!”, “El Picnic
de un Millón de Años” de “Crónicas Marcianas”, junto a un irónico choque
espacial entre los viajeros del tiempo: Julio Verne y Ray Bradbury, además del
terrible cuento del castillo de arena, donde dos exploradores de la Tierra (uno
hablaba de las playas de Viña) llegaban a un planeta similar al nuestro, de
tamaño gigantesco, terminando sepultados en un castillo de arena… por un niño
gigante.
Como dato curioso, recuerdo que en un viejo número de la
revista juvenil “Ritmo” Tom ya había ilustrado una historieta CF con ribetes de
terror, años atrás, adaptada de un relato gráfico aparecido en el primer número
de “Vampirella” (un cantante de rock era secuestrado por unas bellas androides
y entregado en las garras de un horrible destino).
Incluso, el suplemento para mayores de La Tercera, “Mundo
Macho”, cedía una página de sus temas habituales para ofrecer al señor
Rojas Murphy, experto en parapsicología y CF nacional e internacional,
quien reseñaba temas y relatos futuristas, como las leyes robóticas de Asimov,
la evolución de los androides (desde “Frankenstein” hasta “Star Wars”), la
ópera espacial, los héroes clásicos de Ciencia-Ficción (los “hermanos” de
Tarzan, en Marte y Pelucidar, Brick Bradford, Doc Savage el Hombre de Bronce,
Buck Rogers), el sexo en la Fantasía Futurista (Barbarella), los futuros
apocalípticos y las ucronias (Hitler victorioso, Colón cayendo al espacio desde
un planeta plano), ilustrados principalmente por Nelson Tapia, quien mostraba
un estilo menos picaresco que el habitual en sus trabajos en el mismo
suplemento.
Las Últimas Noticias:
En Las Últimas Noticias, en las secciones finales del
suplemento dominical de los ochentas, aparecían crónicas sobre parapsicología,
ocultismo, fenómenos paranormales y ovnis. Junto a ellas, el señor Rojas
Murphy, destacado estudioso de nuestro mundo y de otros, escribía acerca de
temas científicos y futuristas como los extraterrestres, los agujeros
negros, la antimateria, los posibles sistemas de vuelo de los ovnis, casos de
avistamientos de los tres tipos, o el posible origen extraterrestre de la
Atlántida o Egipto. Tras estas secciones, aparecían cuentos y reseñas de
novelas CF, en páginas dobles con ilustraciones en blanco y negro de gran
calidad, como “Abominable” (Yetis mutantes), “Crápulas sin Escrúpulos”
(perfidia humana en un cuento con sustantivos esdrújulos solamente), “Felonía”
(crimen y belleza) o “La Tarde de Agosto” (apocalipsis con fuego y recuperación
del amor).
Mientras las tiras semanales narraban las aventuras de “Roldán
el Temerario” (alias Flash Gordon), como consecuencia ilustrada del éxito de la
película de Dino de Laurentis y su banda sonora a cargo del grupo musical
“Queen”,podíamos contemplar en ellas la versión piraña de Pac-Mac, nacida de la
mente diabólica de Ming el Despiadado, mientras Roldán era entrenado en Marte
por los Caballeros del Planeta Rojo en las destrezas de la guerra y de la mente
(similar a los Jedis), enfrentándose a la versión futurista de la lucha entre
los caballeros cristianos y los musulmanes del Medioevo, cuando Gundar el
Bandido del Desierto (aliado de Ming) invadía a los señores feudales de
Arbórea.
Los domingos, el suplemento infantil de Las Últimas
Noticias, “Remolino” publicó una entrevista imaginaria a los superhéroes Batman
y Superman, dedicó una serie semanal a las aventuras de Spiderman (de
comic-strip y de planchas). Cuando “Remolino” publicó su “Enciclopedia
Temática” (cuya calidad parecía emular la de “Mampato” o el mismo “Rumbo”)
llevó a la CF a un hito memorable con dos series ilustradas, de origen
extranjero: “Batalla en el Cuerpo Humano” y “Viaje Fantástico”, ambas
protagonizadas por un niño. En el primer relato seriado, la narración era
doble, ya que una página se refería a la enfermedad de un niño y la otra a los
eventos de su cuerpo, traducidos mediante los códigos de la Fantasía Futurista.
De esta forma, el Cerebro era una supercomputadora, las neuronas eran
humanoides calvos semejantes a seres espaciales, los microbios eran monstruos
de forma horrible y variada que eran liderados por los crueles
“Clostridium”, los hematíes eran refugiados víctimas de las batallas. La fuerza
invasora microbiana era enfrentada valerosamente por los leucocitos, semejantes
a astronautas humanos armados de armas energéticas y espadas, liderados por el
Capitán Leo, protagonista de la epopeya (resultaba curioso ver su
identificación con tarjetas perforadas en el computador cerebral). Los
anticuerpos llegaban en naves espaciales, en parejas formadas por un guerrero
alto y un compañero bajo y rechoncho (evidente homenaje a los droides de George
Lukas).
La segunda serie, “El Viaje Fantástico”, se refería, al
igual que la película homónima, a la miniaturización de seres humanos, si bien
en el caso del cómic la pareja de niños protagonista quedaba reducida al tamaño
de insectos por un accidente. En esta situación eran atrapados por hormigas y
abejas, cuyo diseño se alejaba de los patrones naturales para ser dibujados
como seres extraterrestres, androides o mutantes actuales. En otro número de
“Remolino” en la serie de “El Capitán Toñito”, aparecía un helicóptero de
madera en plena Guerra del Pacífico, creado según se decía por un excéntrico
inventor siguiendo los planos de un invento de Leonardo Da Vinci.
El suplemento educativo infantil de Las Últimas Noticias,
“Pequeña Biblioteca”,presentó semanalmente la terrible historia de CF “La
Ciudad”, en la cual una ciudadela robótica era visitada por una expedición de
la Tierra, a la cual destruía y convertía en androides para acabar con la vida
en nuestro planeta, ilustrado con imágenes de “Batalla en el Cuerpo Humano”.
También por sus páginas desfilaron las aventuras de Collins, “El Hombre
Invisible”, una historieta con una versión detectivesca del persona de
H.G.Wells, conocido por el hampa como “La Sombra” (y por sus armas calibre 38),
y quien trababa amistad con el mismo estafador que él arrestara años atrás, “El
Profeta”. Otro de los personajes infantiles de esta revista, el “Peuco Larraín”
(eterno villano de la serie protagonizada por un gusano barbudo) era
miniaturizado e inyectado en el cuerpo de un enfermo (nuevamente el tema del
“Viaje Fantástico” cinematográfico) para combatir a hordas de microbios
antropomorfos y armados con toda suerte de artefactos mecánicos.
Otras Publicaciones:
El camino iniciado por la Tercera y Las Últimas Noticias
sería continuado por otros periódicos y por diversas revistas (incluso la
revista de adultos “Bravo” dedicó un reportaje sobre Frank Herbert y su obra
“Dune”), si bien en un grado menor en extensión y dedicación que los dos
primeros. El diario La Cuarta, con sus suplementos “Ovni” y “Sexto Sentido”,
con su sección “Aquelarre” y otras, estudiaba de forma sucinta los grandes
temas de lo paranormal y del fenómeno extraterrestre, durante los noventa,
tocando de vez en cuando el tema de la CF.
Por otro lado, El Mercurio, en su suplemento infantil,
adaptó “La Isla Misteriosa” de Julio Verne al cómic (como antes hiciera con
“Los Misterios de la Selva Negra” de Salgari), a la par que presentaba la
serie de Marvel Comics “Hulk” de Larry Lieber (que recreaba al Hulk televisivo
de Bill Bixby y Lou Ferrigno) donde el titán verde luchaba contra un robot
asesino, “Cazador”, mientras el protagonista nacional del suplemento, “Pocas
Pecas”, aludía a la CF con sus viajes espaciales (donde conocía los Agujeros
Negros y a los Cuentaestrellas), adaptando la historieta “Viaje Fantástico” (aparecida
en “Remolino”) con los “insecthumanos”, y dedicando un número especial a los
superhéroes, desde los semidioses mitológicos hasta los personajes de DC Comics
y Marvel Comics, que incluía una entrevista a Stan Lee, quien criticaba la
entonces actual serie televisiva de Spiderman, con actores de carne y hueso, de
manera bastante desfavorable.
Nota del posteador:
Sólo una breve aclaración, el suplemento para “machos recios” del diario La
Tercera no se llamaba “Mundo Macho”, se llamaba “Temas de Hombre”.
viernes, 11 de noviembre de 2011
Versos para mi Padre

que tenemos que hablar de muchas cosas, compañero del alma, compañero. (Miguel Hernández)
Hace ya dos años, el 10 de noviembre de 2009, murió mi amado padre, René Acevedo Rojas. Hoy le quiero dedicar estos versos de un poeta verdadero, Pablo de Rokha hijo, un miembro más del clan de fuego negro de los De Rokha.
En los años que van desde tu muerte
me he cargado de pena
y ya no soy el niño que dejaste
desmadejada hiel en un costado.
retornar más allá del adiós
de esa mañana
en que morías presintiendo los aromos.
que me pone tu pelo ante los ojos
cuando salgo de noche a recordarte
a mirarme en abismos
a cantar
Y qué forma de buscar remedio
allegarme a mi padre
más herido que yo
destrozado en su lapicera de hierro
regresar a ser niño
sin memoria
niño
caramba qué poema
si pudiera
yo no querría vivir
porque es horrendo
estar deshabitado y sin tu nombre.
cuando sólo se perdona a los que han muerto.
si es posible
me quieren
y asisten a mi entierro
cuidando el ruido de los manantiales
vigilando el termómetro celeste
para ir al altar
donde se quema el horizonte
estas lágrimas secas
y ahondas que tú sabes
se cargaron de aguas tiernas
y nadie lloró nunca
tanto
como este pobre animal
que tú engendraste
como este pobre animal herido
que buscaba campanas
al pie de las murallas
sólo tu voz contuvo mi agonía
en ese canto de la piedra suave
cuando salía encadenado de la suerte
y estuvo tu plato en la ventana
llamando a los ausentes
espérame en la clave
con que el caracol se duerme en su armonía.
No tardo madre
tú me viste llorar
pero ahora
voy solo
y la muerte
no es salir
es entrar
en esta espesa pulpa palpitante
es bajar la quijada
es retornar
al núcleo de aguas
donde yo nacía
Padre querido
amado camarada
qué solos estamos
martes, 11 de octubre de 2011
La Guerra que Yo leí.



Breve y nostálgica revisión de las historietas de guerra
Por Martín Cáceres Renere
Cada fin de semana íbamos al cambio de revistas. Colocábamos el montón de revistas sobre el mesón con cubierta de latón y el librero las separaba una a una, con ojo experto, según el estado en que se encontraran. Luego se inclinaba tras el mostrador y comenzaba a sacar los montones de los cuales íbamos a elegir. Yo siempre elegía las de guerra. Me atraían sobre todo las portadas, y hoy, treinta años después, sigo pensando que son de las mejores portadas que he visto en revistas de cómics, aunque, claro, aún no se hablaba de "cómics"... para mí eran historietas, y si eran de guerra, tanto mejor. La guerra de papel tuvo su auge y su caída, y hoy ya no interesan como género. ¿Cómo puede competir una historieta con las imágenes del noticiero central? La guerra perdió su aura de gesta de hombres simples que defendían una causa (propaganda de los vencedores de por medio), y se coló por la pantalla del televisor como el ajedrez calculado de las grandes potencias, como una gélida estadística de fratricidios y terrorismo, de matanzas anónimas y de ejércitos de última generación.
Al volver del cambio, revisábamos el botín. Y ahí estaban: las revistas de guerra de Zig-Zag, con títulos temáticos: SOS, con aventuras en el mar; U2, con la guerra aérea; y TRINCHERA, que mostraba la lucha de la infantería. El marco referencial era la Segunda Guerra Mundial, el conflicto armado más importante de la historia, que en cinco años dejaría 56 millones de muertos.
Pero las historietas que yo leía no tenían una intención pedagógica sobre el período que trataban. Eran historias sencillas, que narraban actos de valor aún en las más duras condiciones, por lo general dándose grandes licencias en cuanto a su exactitud histórica. Como cualquier género tratado en forma popular, tenía sus convenciones, empezando por unos guiones en los que el espectro de ideas tratadas era mas bien limitado. Los protagonistas eran los aliados, por lo general los Ingleses; el enemigo siempre los alemanes o los japoneses (con el correr del tiempo, los enemigos ya no fueron los alemanes, si no los nazis.).
ESA OTRA GUERRA...!
A veces las historias tenían un trasfondo documental, como en El hombre de hierro, donde se narraba la historia de la cautividad del as inglés Douglas Bader, el piloto sin piernas (GUERRA...! 116), o Bombardeo sobre Japón, con la misión del coronel Dolittle. (GUERRA...! 118). La redención era uno de los tópicos del género, como en El duro camino, donde un altivo piloto de spitfire termina haciendo un trabajo por él antes menospreciado: El de la tripulación de cubierta de su portaaviones de escolta (SOS 22) o la de los soldados ávidos del oro japonés en las junglas de Birmania, los que deben sacrificar su botín tras la voladura de la fortaleza japonesa, a fin de salvar a sus compañeros, en Caprichos de la fortuna (GUERRA...! 143) una idea similar la encontramos en El gigante del mediterráneo (GUERRA...! 116) donde un amoral traficante de joyas sueco se mantiene neutral en Malta a fin de salvar su fortuna. obligado al fin a alistarse, la lucha por la isla lo hace recapacitar y al final dona sus joyas a la reconstrucción de Malta. Las armas secretas y los ingenios fantásticos se podían hallar en El juego endemoniado, (GUERRA...! 136) donde un agente inglés roba y destruye el prototipo del caza 1500, haciéndose pasar por el piloto, en una secuencia que luego veríamos en la película Firefox. Incluso el agente se da maña para llevarse al científico alemán y a su hija a Inglaterra. A falta de documentación- o imaginación- el dibujante opta por dibujar algo así como un Mirage III. En ese mismo número, Paddy Payne se enfrenta al Barco de hielo, amenaza nazi en la forma de un barco portaaviones que puede congelar el océano circundante y atrapar en el hielo a los barcos enemigos. Paddy Payne era una de las figuras protagónicas de U2. La otra era Roberto Britton (Battler Britton en el original inglés), pilotos de la RAF que tenían todo tipo de aventuras, algunas muy inverosímiles, no sólo en el aire, también en tierra y en el mar. Algunas veces, la acciòn se trasladaba a la Primera Guerra Mundial, como en Caballo de Troya (U2 56), donde los pilotos Ingleses desbaratan un plan Alemán consistente en la invasión de tropas transportadas en un gigantesco aeroplano.
Todo comenzó en la Inglaterra del siglo XIX, con la edición de los llamados Pockets, revistas que condensaban historias literarias publicadas en semanarios. Con el tiempo, el pocket pasaría a designar a una revista muy pequeña (17 x 13 aprox., de ahí su nombre) de historietas. La editorial Fleetway empieza a publicar, en la década de los cincuenta, una serie de títulos con aventuras en la segunda Guerra Mundial: Air ace picture library, Battle picture library, Valiant picture library, etc. Las revistas, con portadas a todo color, tenían un interior de 58 páginas en blanco y negro. El éxito de Fleetway fue tal que muchos dibujantes extranjeros trabajaron en alguna de aquellas colecciones: Baste recordar a Hugo Pratt, a Juan Zanotto, a Solano López o a nuestro querido ergocomico Max Carvajal.
Este éxito no pasó inadvertido aquí en Chile. En los sesenta, el cómic era una próspera industria: Empresa Editora Zig-Zag Tenía un amplio catálogo de títulos de diversos géneros, que complementaban la oferta junto a las revistas mexicanas de Editorial Novaro. Fleetway cedió los derechos de sus colecciones bélicas a Zig-Zag, y así nacen SOS, U2 y TRINCHERA. Desgraciadamente, al ser trabajos vía agencia, las historietas no venían firmadas. Nunca conocí los nombres de los autores, a no ser que su estilo los delatara, como el caso de los dibujantes españoles o argentinos antes mencionados.
En Zig-Zag se tradujo y se aplicó color, un color plano y en general sin ningún criterio, que a veces empastaba el dibujo y lo hacía muy confuso, sobre todo en el caso de autores británicos, con su característico estilo clásico de elegantes achurados. El éxito de las revistas llevó a Zig-Zag a crear un cuarto título: GUERRA...!, revista de 64 páginas -el doble que las demás- en las que se encontraban historias aéreas, navales o terrestres. En GUERRA...!, además, se publicaban dossiers sobre el conflicto, biografías y fichas técnicas, con fotos e ilustraciones, siguiendo la pauta de U2 con su "Colección U2", páginas centrales con la historia de los aviones más famosos de la guerra, o TRINCHERA, con su contraportada dedicada a las armas e ingenios de la infantería, ambas ilustradas por Max Carvajal. En blanco y negro en su primera etapa, se editaría luego en color. En algunos números se incluían en la portada los llamativos logotipos de sus revistas hermanas. Zig-Zag publicaba además ESPIA 13, que narraba las aventuras de David Doughty, agente del servicio secreto inglés. En AGENTE SILENCIO, se podían leer las aventuras de Marouf, aristócrata francés aparentemente postrado en una silla de ruedas en su castillo. Estos personajes también se insertaban en el marco de la Segunda Guerra Mundial. El material de ambas revistas venía de Inglaterra.
LA GUERRA EN AMÉRICA DEL SUR
En 1970, Zig-Zag se convierte en Quimantú, la editorial del estado. Tras la reestructuración de rigor, algunos títulos desaparecen: U2, SOS y TRINCHERA se liquidan. Sólo queda en pie GUERRA...!, que durante un tiempo sigue publicándose con material extranjero. Incluso se podían leer las estrambóticas peripecias del Sargento Fury y sus rugientes comandos, personaje creado nada menos que por Stan lee y Jack Kirby en 1963. Tras Kirby, siguió en el dibujo su antiguo entintador, Dick Ayers. Desgraciadamente, la publicación nacional no respetaba la diagramación original, debido al formato de GUERRA...!, llegándose incluso a transforman viñetas, lo que desmejoraba bastante una entretenida historieta. En los 70 termina el envío de material Británico, lo que no supuso ningún inconveniente para la empresa. La guerra de Vietnam estaba en su apogeo, y Quimantú se alineó con el bando agredido, de acuerdo a su ideología. Esto permitió que el material fuera realizado por dibujantes y guionistas nacionales.
GUERRA...! abandona su formato de 64 páginas en blanco y negro -o negro y rojo- y se convierte en una revista de 32 a todo color. Corresponsal de guerra narraba las historias de Alvaro lorca, español, y Roberto Ferrer, chileno, ambos periodistas estacionados en Saigón. Aquí las simpatías estaban claramente de parte del Vietcong y del EVN: el gigante americano era el agresor y sus soldados meros peones mandados al matadero: en napalm, un piloto de Phantom atormentado por los ataques a aldeas indefensas, termina siendo derribado tras destruir su propia base. La reflexión final del corresponsal es elocuente: "Seguramente pasará a la historia de su patria como un traidor. Pero para mí, el capitán Biggart fué un héroe" (GUERRA...! 172).
En Abrazo mortal, una guerrillera del Vietcong se inmola con una granada matando a su amado al enterarse que éste era un espía del sur, (GUERRA...! 176) en un guión que hacía hincapié en la fortaleza y disciplina ideológica de los vietnamitas del norte. Esta visión se complementaba con las historias que Lorca le contaba a su amigo Chileno Ferrer, de su juventud como miliciano rojo en la revolución Española o como maquis en la Francia ocupada. Por lo general, los dibujos corrían a cargo de un solvente Ernesto López, una de las firmas recurrentes de Dr. Mortis. Quimantú, con su política de rescatar nuestra idiosincracia y de trabajar basándose en nuestra identidad, crea los primeros -y hasta hoy únicos- títulos de historietas bélicas con protagonismo chileno: C.O.N.U., Comando Naval operacional Unido, con las historias de unas torpederas de la armada de Chile que velaban por la seguridad de nuestras costas, cuyos episodios eran de corte policial más que bélico, y GAE 13, Grupo Aéreo Estratégico nº 13 de la FACH, quizás el más recordado y querido, gracias sobre todo a los dibujos de Max Carvajal. Juan Bley escribía los guiones a partir de las sugerencias e ideas de Carvajal: El GAE 13 tenía su base secreta en algún lugar de la Provincia de Aysén, desde donde hacía frente a su enemigo emblemático: el Triángulo Negro, organización secreta que pretendía el dominio del continente. Los hawker hunters -aviones de triste recuerdo para muchos de nosotros- luchaban contra los más poderosos y modernos Mirages del Triángulo, los que despegaban desde un fabuloso submarino-portaaviones.
En GAE 13 Max Carvajal se revela como un eximio dibujante de temas bélicos: en Duelo con el pasado, (GUERRA...! 176) los pilotos del GAE se enfrentan a la amenaza del anciano general Von Ohían, de la Luftwaffe Alemana, quién ha creado un enclave secreto en las islas del sur. Es la excusa para que Carvajal haga un guiño a uno de sus temas favoritos: La segunda Guerra Mundial. Tras varias peripecias, el plato de fondo: la lucha entre un hawker-hunter y un ME-262, caza a reacción alemán y recuerdo de la pasada guerra. En la GUERRA...! de Quimantú las portadas tratan sobre todo la guerra de Vietnam, donde sobresalen las espectaculares ilustraciones de Bernardo Aravena. El GAE 13, o el C.O.N.U. también ocupan la portada, con ilustraciones de Hernán Escobar. Tras el golpe de estado de 1973, Quimantú desaparece, y es el fin de la sólida industria chilena de la historieta.
Hace mucho que los cambios de revistas también desaparecieron. Ahora las revistas de cómics se compran para coleccionarlas, no para cambiarlas una vez leídas. El cómic de guerra desapareció como género, aún cuando Fleetway sigue editando, gracias a su sistema de reimpresiones, sus títulos bélicos -caso único de revistas de historietas que siguen en pie tras casi medio siglo de publicación- y lo único que pudimos leer tras el golpe fue lo de la Columba Argentina (El Tony, Fantasía, D’artagnan) donde extraordinarios dibujantes- Lucho olivera, El Chango Casalla, Ricardo Villagrán, Alfonso Mandrafina, y un largo etc.- produjeron notables trabajos de la mano de grandes guionistas, donde sobresalía Robin Wood . De Argentina, además, llegó Skorpio, que también dejaba un espacio en sus páginas para el cómic de guerra, Como el As de Pique, de Juan Jiménez.
Durante los años 90, la Segunda Guerra Mundial tuvo un revival en el cine, con cintas como "Salvando al soldado Ryan", "U-587", "Enemigo al acecho", "Pearl Harbor", etc. Pero nada pudo equipararse a esas revistas ajadas que cambiábamos cada fin de semana, en espera de que los héroes de turno dieran cuenta, cara a cara y a bordo de sus spitfires o stukas, del enemigo que tenían enfrente.
Al volver del cambio, revisábamos el botín. Y ahí estaban: las revistas de guerra de Zig-Zag, con títulos temáticos: SOS, con aventuras en el mar; U2, con la guerra aérea; y TRINCHERA, que mostraba la lucha de la infantería. El marco referencial era la Segunda Guerra Mundial, el conflicto armado más importante de la historia, que en cinco años dejaría 56 millones de muertos.
Pero las historietas que yo leía no tenían una intención pedagógica sobre el período que trataban. Eran historias sencillas, que narraban actos de valor aún en las más duras condiciones, por lo general dándose grandes licencias en cuanto a su exactitud histórica. Como cualquier género tratado en forma popular, tenía sus convenciones, empezando por unos guiones en los que el espectro de ideas tratadas era mas bien limitado. Los protagonistas eran los aliados, por lo general los Ingleses; el enemigo siempre los alemanes o los japoneses (con el correr del tiempo, los enemigos ya no fueron los alemanes, si no los nazis.).
ESA OTRA GUERRA...!
A veces las historias tenían un trasfondo documental, como en El hombre de hierro, donde se narraba la historia de la cautividad del as inglés Douglas Bader, el piloto sin piernas (GUERRA...! 116), o Bombardeo sobre Japón, con la misión del coronel Dolittle. (GUERRA...! 118). La redención era uno de los tópicos del género, como en El duro camino, donde un altivo piloto de spitfire termina haciendo un trabajo por él antes menospreciado: El de la tripulación de cubierta de su portaaviones de escolta (SOS 22) o la de los soldados ávidos del oro japonés en las junglas de Birmania, los que deben sacrificar su botín tras la voladura de la fortaleza japonesa, a fin de salvar a sus compañeros, en Caprichos de la fortuna (GUERRA...! 143) una idea similar la encontramos en El gigante del mediterráneo (GUERRA...! 116) donde un amoral traficante de joyas sueco se mantiene neutral en Malta a fin de salvar su fortuna. obligado al fin a alistarse, la lucha por la isla lo hace recapacitar y al final dona sus joyas a la reconstrucción de Malta. Las armas secretas y los ingenios fantásticos se podían hallar en El juego endemoniado, (GUERRA...! 136) donde un agente inglés roba y destruye el prototipo del caza 1500, haciéndose pasar por el piloto, en una secuencia que luego veríamos en la película Firefox. Incluso el agente se da maña para llevarse al científico alemán y a su hija a Inglaterra. A falta de documentación- o imaginación- el dibujante opta por dibujar algo así como un Mirage III. En ese mismo número, Paddy Payne se enfrenta al Barco de hielo, amenaza nazi en la forma de un barco portaaviones que puede congelar el océano circundante y atrapar en el hielo a los barcos enemigos. Paddy Payne era una de las figuras protagónicas de U2. La otra era Roberto Britton (Battler Britton en el original inglés), pilotos de la RAF que tenían todo tipo de aventuras, algunas muy inverosímiles, no sólo en el aire, también en tierra y en el mar. Algunas veces, la acciòn se trasladaba a la Primera Guerra Mundial, como en Caballo de Troya (U2 56), donde los pilotos Ingleses desbaratan un plan Alemán consistente en la invasión de tropas transportadas en un gigantesco aeroplano.
Todo comenzó en la Inglaterra del siglo XIX, con la edición de los llamados Pockets, revistas que condensaban historias literarias publicadas en semanarios. Con el tiempo, el pocket pasaría a designar a una revista muy pequeña (17 x 13 aprox., de ahí su nombre) de historietas. La editorial Fleetway empieza a publicar, en la década de los cincuenta, una serie de títulos con aventuras en la segunda Guerra Mundial: Air ace picture library, Battle picture library, Valiant picture library, etc. Las revistas, con portadas a todo color, tenían un interior de 58 páginas en blanco y negro. El éxito de Fleetway fue tal que muchos dibujantes extranjeros trabajaron en alguna de aquellas colecciones: Baste recordar a Hugo Pratt, a Juan Zanotto, a Solano López o a nuestro querido ergocomico Max Carvajal.
Este éxito no pasó inadvertido aquí en Chile. En los sesenta, el cómic era una próspera industria: Empresa Editora Zig-Zag Tenía un amplio catálogo de títulos de diversos géneros, que complementaban la oferta junto a las revistas mexicanas de Editorial Novaro. Fleetway cedió los derechos de sus colecciones bélicas a Zig-Zag, y así nacen SOS, U2 y TRINCHERA. Desgraciadamente, al ser trabajos vía agencia, las historietas no venían firmadas. Nunca conocí los nombres de los autores, a no ser que su estilo los delatara, como el caso de los dibujantes españoles o argentinos antes mencionados.
En Zig-Zag se tradujo y se aplicó color, un color plano y en general sin ningún criterio, que a veces empastaba el dibujo y lo hacía muy confuso, sobre todo en el caso de autores británicos, con su característico estilo clásico de elegantes achurados. El éxito de las revistas llevó a Zig-Zag a crear un cuarto título: GUERRA...!, revista de 64 páginas -el doble que las demás- en las que se encontraban historias aéreas, navales o terrestres. En GUERRA...!, además, se publicaban dossiers sobre el conflicto, biografías y fichas técnicas, con fotos e ilustraciones, siguiendo la pauta de U2 con su "Colección U2", páginas centrales con la historia de los aviones más famosos de la guerra, o TRINCHERA, con su contraportada dedicada a las armas e ingenios de la infantería, ambas ilustradas por Max Carvajal. En blanco y negro en su primera etapa, se editaría luego en color. En algunos números se incluían en la portada los llamativos logotipos de sus revistas hermanas. Zig-Zag publicaba además ESPIA 13, que narraba las aventuras de David Doughty, agente del servicio secreto inglés. En AGENTE SILENCIO, se podían leer las aventuras de Marouf, aristócrata francés aparentemente postrado en una silla de ruedas en su castillo. Estos personajes también se insertaban en el marco de la Segunda Guerra Mundial. El material de ambas revistas venía de Inglaterra.
LA GUERRA EN AMÉRICA DEL SUR
En 1970, Zig-Zag se convierte en Quimantú, la editorial del estado. Tras la reestructuración de rigor, algunos títulos desaparecen: U2, SOS y TRINCHERA se liquidan. Sólo queda en pie GUERRA...!, que durante un tiempo sigue publicándose con material extranjero. Incluso se podían leer las estrambóticas peripecias del Sargento Fury y sus rugientes comandos, personaje creado nada menos que por Stan lee y Jack Kirby en 1963. Tras Kirby, siguió en el dibujo su antiguo entintador, Dick Ayers. Desgraciadamente, la publicación nacional no respetaba la diagramación original, debido al formato de GUERRA...!, llegándose incluso a transforman viñetas, lo que desmejoraba bastante una entretenida historieta. En los 70 termina el envío de material Británico, lo que no supuso ningún inconveniente para la empresa. La guerra de Vietnam estaba en su apogeo, y Quimantú se alineó con el bando agredido, de acuerdo a su ideología. Esto permitió que el material fuera realizado por dibujantes y guionistas nacionales.
GUERRA...! abandona su formato de 64 páginas en blanco y negro -o negro y rojo- y se convierte en una revista de 32 a todo color. Corresponsal de guerra narraba las historias de Alvaro lorca, español, y Roberto Ferrer, chileno, ambos periodistas estacionados en Saigón. Aquí las simpatías estaban claramente de parte del Vietcong y del EVN: el gigante americano era el agresor y sus soldados meros peones mandados al matadero: en napalm, un piloto de Phantom atormentado por los ataques a aldeas indefensas, termina siendo derribado tras destruir su propia base. La reflexión final del corresponsal es elocuente: "Seguramente pasará a la historia de su patria como un traidor. Pero para mí, el capitán Biggart fué un héroe" (GUERRA...! 172).
En Abrazo mortal, una guerrillera del Vietcong se inmola con una granada matando a su amado al enterarse que éste era un espía del sur, (GUERRA...! 176) en un guión que hacía hincapié en la fortaleza y disciplina ideológica de los vietnamitas del norte. Esta visión se complementaba con las historias que Lorca le contaba a su amigo Chileno Ferrer, de su juventud como miliciano rojo en la revolución Española o como maquis en la Francia ocupada. Por lo general, los dibujos corrían a cargo de un solvente Ernesto López, una de las firmas recurrentes de Dr. Mortis. Quimantú, con su política de rescatar nuestra idiosincracia y de trabajar basándose en nuestra identidad, crea los primeros -y hasta hoy únicos- títulos de historietas bélicas con protagonismo chileno: C.O.N.U., Comando Naval operacional Unido, con las historias de unas torpederas de la armada de Chile que velaban por la seguridad de nuestras costas, cuyos episodios eran de corte policial más que bélico, y GAE 13, Grupo Aéreo Estratégico nº 13 de la FACH, quizás el más recordado y querido, gracias sobre todo a los dibujos de Max Carvajal. Juan Bley escribía los guiones a partir de las sugerencias e ideas de Carvajal: El GAE 13 tenía su base secreta en algún lugar de la Provincia de Aysén, desde donde hacía frente a su enemigo emblemático: el Triángulo Negro, organización secreta que pretendía el dominio del continente. Los hawker hunters -aviones de triste recuerdo para muchos de nosotros- luchaban contra los más poderosos y modernos Mirages del Triángulo, los que despegaban desde un fabuloso submarino-portaaviones.
En GAE 13 Max Carvajal se revela como un eximio dibujante de temas bélicos: en Duelo con el pasado, (GUERRA...! 176) los pilotos del GAE se enfrentan a la amenaza del anciano general Von Ohían, de la Luftwaffe Alemana, quién ha creado un enclave secreto en las islas del sur. Es la excusa para que Carvajal haga un guiño a uno de sus temas favoritos: La segunda Guerra Mundial. Tras varias peripecias, el plato de fondo: la lucha entre un hawker-hunter y un ME-262, caza a reacción alemán y recuerdo de la pasada guerra. En la GUERRA...! de Quimantú las portadas tratan sobre todo la guerra de Vietnam, donde sobresalen las espectaculares ilustraciones de Bernardo Aravena. El GAE 13, o el C.O.N.U. también ocupan la portada, con ilustraciones de Hernán Escobar. Tras el golpe de estado de 1973, Quimantú desaparece, y es el fin de la sólida industria chilena de la historieta.
Hace mucho que los cambios de revistas también desaparecieron. Ahora las revistas de cómics se compran para coleccionarlas, no para cambiarlas una vez leídas. El cómic de guerra desapareció como género, aún cuando Fleetway sigue editando, gracias a su sistema de reimpresiones, sus títulos bélicos -caso único de revistas de historietas que siguen en pie tras casi medio siglo de publicación- y lo único que pudimos leer tras el golpe fue lo de la Columba Argentina (El Tony, Fantasía, D’artagnan) donde extraordinarios dibujantes- Lucho olivera, El Chango Casalla, Ricardo Villagrán, Alfonso Mandrafina, y un largo etc.- produjeron notables trabajos de la mano de grandes guionistas, donde sobresalía Robin Wood . De Argentina, además, llegó Skorpio, que también dejaba un espacio en sus páginas para el cómic de guerra, Como el As de Pique, de Juan Jiménez.
Durante los años 90, la Segunda Guerra Mundial tuvo un revival en el cine, con cintas como "Salvando al soldado Ryan", "U-587", "Enemigo al acecho", "Pearl Harbor", etc. Pero nada pudo equipararse a esas revistas ajadas que cambiábamos cada fin de semana, en espera de que los héroes de turno dieran cuenta, cara a cara y a bordo de sus spitfires o stukas, del enemigo que tenían enfrente.
Nota sobre la revista Guerra…!
La revista Guerra….! nace en agosto de 1969 de la unión de U2, S.O.S. y Trinchera, las revistas de editorial Zig-Zag dedicadas al comic bélico. La nueva revista mantuvo la numeración de Trinchera, por lo que su primer número fue el 84. Durante sus primeros años publicó material extranjero, centrado en historias de la Segunda Guerra Mundial, pero cuando la revista pasa a manos de la Editorial Quimantú (abril 1972) comienza a incorporar material de creación nacional y a centrarse en conflictos de actualidad. A partir del número 151, en la revista comienzan a aparecer tres series: Corresponsal de Guerra, que relata las aventuras de los redactores de la revista francesa Combate, Lorca (un español) y Roberto Ferrer (periodista chileno), inmersos en el conflicto de Vietnam; C.O.N.U (Comando Operacional Naval Unido) con las travesías del capitán Alvarado patrullando los mares del sur de Chile y G.A.E. 13 (Grupo Aéreo Especial 13) con las peripecias de un grupo de la FACH. Los guiones son de Juan Bley, Juvenal Niño y Adrian Roca; los dibujos de Max Carvajal, Manuel Tapia, Enrique Calvo, Bernardo Aravena, entre otros. El último número publicado es el 189 (septiembre 1973). De “El chico de los tejados”
domingo, 4 de septiembre de 2011
TIRAS TRÁGICAS: ¡¡llévame, robot!!
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