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domingo, 8 de junio de 2025

Avenida Matta: Abandono en un barrio histórico


(Publicado en Ciper por Fabio González Mejías, Junta de Adelanto y Seguridad)
Señor Director:

A diez cuadras de La Moneda, en el sector de Avenida Matta entre Santa Rosa, Porvenir y Carmen —Zona Típica según el Consejo de Monumentos Nacionales—, vivimos un deterioro creciente y alarmante.

Consumidores de pasta base ocupan esquinas con rucos, baños improvisados y focos de incivilidad. La basura se acumula sin control, y pese a años de solicitudes, no se han instalado los contenedores prometidos. Este es el entorno cotidiano de cientos de escolares y sus apoderados que asisten a colegios cercanos como el Hispanoamericano, Don Bosco, María Auxiliadora, Guillermo Matta, Francisco Arriarán, Francisco Olea, Saint Rose School y jardines como Los Angelitos, etcétera.

Por otro lado, Metro S.A. ha expropiado un terreno para ampliar la estación Matta, pero solo ha cercado con paneles de madera aglomerada que hoy funcionan como baño público, y en las noches es una boca de lobo. Cero empatía. Las empresas modernas no se pueden permitir no contar con una oficina inactiva de vinculación con el barrio ni responsabilidad social.

Recordar que todo esto ocurre en un entorno rico en historia y cultura, Como por ejemplo: aquí están las esculturas de Samuel Román, la Casa de la Cueca, la biblioteca Bilij, y la farmacia Noble, fundada por Griselda Hinojosa, primera mujer farmacéutica del país.

Este barrio no merece seguir siendo ignorado.

domingo, 1 de junio de 2025

A propósito de una crítica "literaria"




Quedé realmente sorprendido con la crítica ¿literaria? que Patricia Espinosa hizo de la reciente novela "El sótano rojo" de Jorge Baradit. Todos mis amig@s saben que nunca, pero nunca he sido fan del gurú Baradit, pero lo de Espinoza raya en la fijación paranóica. De muestra, un botón lleno de verborrea: "En El sótano rojo Baradit se burla con ganas de los familiares de los detenidos desaparecidos y como si no fuera suficiente se ríe del feminismo, lo mapuche y el mundo popular." No voy a defender una novela que no he leído, pero ¿qué tiene que ver esto con el ejercicio de la crítica en la literatura?? Son unos párrafos que están llenos de puras y simples descalificaciones personales, con epítetos como "fascista", "nihilista", "nazi", "misógino" y otras perlas de alto vuelo. Aquí no hay análisis alguno, solo ataques ad hominem y paranoia contra este escritor.


Pensar que alguna vez Patricia Espinosa fue capaz de desmenuzar el trabajo de las vacas sagradas de las letras chilenas, con valentía incluso. Hoy parece una woke que vió la luz y carga con todo contra los que considera enemigos personales.

Patético.

PD: por último, si se va a dedicar a insultar, que lo haga con estilo, como André Breton.


Aquí pueden leer la reseña completa de la novela de Baradit: 

viernes, 12 de abril de 2024

Otra vez, salen los puñales contra Lovecraft



Opinión: Otra vez, salen los puñales contra Lovecraft.




A raíz de la publicación del libro "Diario de sueños, cartas II" de Lovecraft, el medio Última Hora entrevistó al barcelonés Javier Calvo, traductor y prologuista del libro. Ahí él nos regala frases como las siguientes:
"Si Lovecraft está en librerías, es porque no han leído sus cartas". O "era muy racista y su actitud era muy reaccionaria"... y la perla final de "no seré yo quien promueva su cancelación". Además, el artículo nos regala joyas como de que por fin se están publicando las cartas de Lovecraft (¿en serio alguien con un mínimo de honestidad intelectual puede afirmar eso?), pero son más bien al parecer frases del autor de la entrevista. Que un escritor o editorial lucre con el trabajo y la vida del Profeta de Providence, y al mismo tiempo clame contra lo "horrible que era como persona", ya se ha vuelto un lugar común entre un sector del mainstream progresista y snob.

Cualquiera que haya leído la biografía más conocida de H. P. Lovecraft escrita hace más de 40 años por L. Sprague de Camp ("Lovecraft. Una biografía"), sabe de lo polémico de las opiniones del Profeta de Providence. Cualquiera que desde hace muchos años rebuscara en fanzines en inglés o español ha podido leer aunque sea un puñado de sus cartas, y hacerse su propia visión de Lovecraft. No sigan descubriendo la luna el 2024. Necesitan realmente más memoria y un poco de humildad los actuales descubridores de la pólvora. Y sí, aunque digan lo contrario, sí promueven la cancelación. Cancelen a Lovecraft todo lo que quieran, jamás lo voy a dejar de leer, leer y releer 🖤 Y cada año, nuevos lectores descubren la fascinación de los terrores cósmicos y el panteón maldito de HPL.

Un sector del mainstream cultural y los escritores cool hace rato que lo quieren cancelar, o decirnos qué debemos pensar nosotros de lo que afirmaba y declamaba en sus cartas y diatribas este escritor incorregible. Como si uno no supiera qué es el racismo, y ellos, los cultos, los iluminados y conectados a circuitos elitistas nos tuvieran que aleccionar a todo el resto, que de seguro somos de pocas luces comparados con ellos.

Las recopilaciones más serias y cuidadas de las cartas de Lovecraft con sus corresponsales epistolares, y contextualizadas y profusamente anotadas, las están editando Hippocampus press y escritores como S. T. Joshi y D. Schultz.

Hoy Hippocampus Press debe ser la principal editorial norteamericana de ficción extraña, lejos de cualquier farándula. Y algunos de estos libros ya se están comenzando a traducir al español, por ejemplo "Soledad necesaria. Las cartas entre H. P. Lovecraft y August Derleth", publicado por Aurora Dorada ediciones, y traducido por Rocío Tizón.

miguel acevedo

miércoles, 13 de abril de 2022

Sobre la novela "El Príncipe Gris"

Publicado por Grijalbo,1992

 

Por si a alguien le interesa, comparto aquí mi reseña de la novela El Príncipe Gris, de Jack Vance. La historia está ambientada en el exótico planeta de Korifon, donde conviven razas salvajes como los morfotas y los erjines; pueblos más civilizados como los uldras y los mensajeros del viento, y los humanos. Los humanos invadieron el planeta y les quitaron las tierras a los uldras, convirtiéndose en una casta de barones terratenientes que viven en vastas propiedades en el campo. Otra parte de los humanos, urbanitas y más refinados, viven en modernísimas ciudades. La trama gira en torno al conflicto entre los terratenientes y los nativos uldras. Ojo que los humanos llevan más de 200 años viviendo en estas tierras, y también se consideran nativos. Otra fuente de conflicto es la discusión en torno a los erjines, ya que si fueran seres inteligentes como algunos sostienen, serían esclavos de uldras y humanos, y la esclavitud está prohibida en los mundos de la entidad estelar conocida como la Vastedad Gaeana. Los protagonistas principales son Schaine y Kelse, hijos del rico e intransigente barón Uther Madduc, su amigo Gerd Jemasze, y Jorjol, el príncipe gris, uldra que se crió con ellos, casi como un peón, y ahora es el jefe de las demandas de los nativos uldras. Vance narra con una prosa y un ritmo que ya se quisieran muchos escritores mainstream. Junto a los hombres de estampa hierática de este libro, de clara masculinidad dominante, tenemos a mujeres en puestos de poder y respeto, incluso en el Consejo que intenta gobernar un planeta al borde de la tormenta. Así que la aventura está sazonada con apasionadas discusiones políticas, en torno a las querellas entre los pueblos y el tema de la propiedad de la tierra. Esta novela fue publicada en 1974, y algunos la ven como un guiño cómplice a los israelíes en la guerra de Yom Kipur contra los árabes. Otros la denuncian como una justificación del colonialismo y el despojo de los pueblos indígenas. Yo no la veo tan en blanco y negro, los barones no son los buenos y santos, y los uldras no son simplemente los villanos desalmados. Eso sí, el antagonista de este drama, el príncipe gris, es un personaje absolutamente despreciable. Lo que más me ha enamorado de esta tremenda novela es su arrebatadora protagonista femenina, la inolvidable Schaine Madduc, mujer decidida pero a la vez inmersa en sus propios conflictos. En fin, Space opera de la vieja escuela.

Dejo como dato para quién le interese, que muchos ubican a Vance en la derecha de la ciencia ficción norteamericana, junto a Larry Niven y Robert A. Heinlein.

Jack Vance, leyenda de la Science Fiction



domingo, 6 de marzo de 2022

In Memoriam: Richard L. Tierney

 


A inicios de febrero pasado murió Richard L. Tierney, poeta y crítico literario norteamericano. Tierney escribió ensayos y poemas en la órbita de los Mitos de Cthulhu, y fue un escritor prolífico, relacionado con Arkham House, la fantasía heroica y el mundo de los cómics. Les comparto aquí algunas palabras sobre él y su trabajo, de la pluma del notable estudioso y biógrafo de Lovecraft, S. T. Joshi:

"Me siento impulsado a escribir para conmemorar, y lamentar, el fallecimiento del veterano poeta y crítico Richard L. Tierney. No hace falta que nos digan que Tierney inició una revolución en los estudios de Lovecraft con un ensayo, "The Derleth Mythos", que ocupaba exactamente una página en la impresionante antología HPL, editado por Meade y Penny Frierson (1972). Este artículo expuso las atroces malas interpretaciones de los mitos de Lovecraft perpetradas por August Derleth. Dirk W. Mosig luego amplió las conclusiones de Tierney en el ensayo “H. P. Lovecraft: Myth-Maker” (1976), y otros críticos (incluyéndome a mí) han ampliado estos hallazgos para pintar un retrato completo de la esencia de la cosmovisión cósmica de Lovecraft y las distorsiones que Derleth le infligió.

Tierney también fue un consumado poeta, y revisé con entusiasmo sus Collected Poems (Arkham House, 1981) en Crypt of Cthulhu (St John's Eve 1983). No pude apreciar la ficción de Tierney tanto como hubiera deseado; pero aun así, lamento no haber metido algo suyo en ninguna de mis antologías de ficción, especialmente en la serie Black Wings . Pero sí reimprimí su ensayo "Lovecraft and the Cosmic Quality in Fiction" en H. P. Lovecraft: Four Decades of Criticism (1980), su "Derleth Mythos" en Dissecting Cthulhu (2011), y dos de sus poemas en Dreams of Fear (2013). ).

Conocí a Dick solo una vez, según recuerdo, cuando él, Ted Klein y Kirby McCauley fueron a Providence y se reunieron conmigo y Marc A. Michaud. Era callado y modesto, pero no necesitaba ser agresivo en la autopromoción: la calidad de su trabajo hablaba por sí misma."

Acá una nota sobre la dolorosa partida de Tierney y su obra: Richard L. Tierney, 1936-2022





miércoles, 24 de marzo de 2021

Lovecraft y Lovecraft Country



En el blog El Descanso en la escalera, han publicado mi artículo "Lovecraft y Lovecraft Country", escrito especialmente para esa revista electrónica. Les dejo aquí el enlace y los invito a leerlo.


 https://eldescansoenlaescalera.blogspot.com/search?q=lovecraft+country



La serie de HBO Lovecraft Country, creada por Jordan Peele y JJ Abrams, y basada en el libro de Matt Ruff, ha sido todo un éxito. La producción cuenta con una notable factura técnica, efectos especiales del más alto nivel y unos carismáticos protagonistas, donde destacan potentes personajes femeninos. La acción es trepidante y su alegato contra la segregación racial en los años cincuenta llega a ser conmovedora. Nada que no se pudiera esperar de Peele, el cerebro tras las impactantes películas de terror ¡Huye! y Nosotros.
Pero cabe preguntarse, pese a las constantes alusiones a Lovecraft, su cosmogonía literaria o a otros escritores de su círculo, como Clark Ashton Smith: ¿hay algo del terror cósmico del Soñador de Providence aquí?


miércoles, 27 de mayo de 2020

Bblogzine PODCAST # 01




Primer episodio del PODCAST BBlogzine, registrado en el confinamiento por pandemia en Mayo de 2020.

En este episodio con mi amigo Mario Del Castillo, conversamos sobre George A. Romero, Lucio Fulci y escuchamos un poco de la obra de la banda Italiana de Rock Progresivo GOBLIN.





domingo, 6 de enero de 2019

La metáfora del Traje Rojo.



Hemos cambiado nuestra manera de ver la sociedad en lo que respecta al género y sus matices. Puede ser que no a todos les acomode este grito feminizado, puede ser también que a otros no les suene tan exclusivamente femenino el llamado y lo considere inclusivo y justo. Sea cual sea el lugar que decidamos ocupar, no podemos negar que el prisma desde donde observábamos como sociedad la igualdad de género ya nunca volverá a ser el mismo, algo se ha movido, las piezas culturales repetidas y gastadas ya no calzan como solían encajar después de tantos años de costumbre.

La mujer se ha instalado como protagonista en el debate por la igualdad de género. La pelea es necesaria y coherente solo si este grito se genera desde la lucha de clases y no desde los márgenes patriarcales elitistas, que nos ha inventado como publicidad de retail la televisión y la prensa fascista y servicial.

La mujer como ser humano completo, propia de su identidad, libre para elegir su destino, caminando a paso firme junto a la compañera trabajadora, perteneciente a la clase obrera, la dueña de casa, la madre pisoteada por el sistema capitalistas de las deudas carcelarias. La lucha feminista será de clase o no será, gritaba una pared de Santiago centro.

Hace unos años atrás, conocimos a Jimena Estrella Rojas Huerta, bombera de la 4ª compañía de Ovalle, con sus 35 años es la mujer más antigua de su compañía e integrante del cuerpo de rescate.

Ha sido reconocida por sus pares con quienes ha trabajado codo a codo para desarrollar su vocación de servicio.

Jimena es Educadora de Párvulos en ejercicio, con carga horaria completa y con todo el trabajo docente que eso significa. Madre de tres hijos en temprana edad escolar.

Ser bombero es un honor que solo el amor al oficio rinde, nosotros, encantados con las innumerables historias del heroico trabajo nos hemos animado al homenaje. Dejar los niños con la abuela a mitad de la madrugada para correr a la emergencia es sin duda la aventura más digna de su vida.

Ser bombero es un trabajo sin género, razón por la cual no vale para este aplauso decir bombere, ni bombera, dejemos por un minuto la odiosidad de las vocales finales mal usadas y comencemos a respetarnos e incluirnos así, dentro de esta metáfora del casco y el traje rojo.

Pensemos en el largo día que tenemos en la memoria al caer la noche, precedida por la organización de otra jornada interminable del trabajo que aún no llega. Piense en lo que le queda por hacer, hasta ver el silencio interrumpido por la sirena del cuartel de su comuna.

Jimena u otra mujer bombera estará en algún lugar, corriendo por las calles hasta encontrar locomoción, llegará al cuartel e introducirá su fémino cuerpo en un traje gigante, bajará el visor de su casco y se camuflará entre sus compañeros, aferrada al carro y bajo la luz de la sirena.

Al día siguiente, el sueño y la carga horaria no le quitarán la sonrisa, la sonrisa satisfecha y reluciente tras su delantal verde.

GatoJurel Ediciones.

lunes, 26 de marzo de 2018

Sobre la función de la crítica literaria.


"Crítica"... viene del verbo griego kritein, que originalmente significaba "dividir" (como en un pedazo de tierra), pero luego desarrolló el significado figurativo de "juzgar, distinguir, discriminar". Esta es la razón por la que yo (siguiendo el ejemplo de Ezra Pound, Ivor Winters, Wayne C. Booth y otros) creo que es una función central de la crítica discriminar, sobre todo entre la buena escritura y la mala.
He declarado hasta que estoy triste que la crítica no es una ciencia exacta sino un ejercicio de juicio crítico; y mis juicios son sugestivos, no preceptivos. Si hay quienes consideran mis juicios poco sólidos, entonces lo que hay que hacer no es vilipendiarme con todo tipo de abusos desmedidos, sino ofrecer contraargumentos basados ​​en una lectura alternativa del material en cuestión (y esto requiere algo un poco más detallado y convincente que decir simplemente "¡Me gusta este libro!" o "¡Creo que este tipo es un buen escritor!"). Así es como las personas racionales llevan a cabo un debate de este tipo.

S. T. Joshi






miércoles, 22 de marzo de 2017

Otra vez, el mainstream contra Lovecraft.

A 80 años de la muerte de HPL



“… aún no he leído nada de Lovecraft, pero tengo ganas… Según he leído todos los malos son negros en sus obras o todos los negros son malignos…”
Comentario publicado en algún lugar de internet

“Escribiendo poesía en el país de los imbéciles.”
Bolaño

“Yo soy Lovecraft.”
Sergio Meier

Cada vez más en el mundo anglosajón, se extiende la influencia de la figura y la obra del escritor de ficción extraña Howard Phillips Lovecraft (1890-1937). Desde las más prestigiosas colecciones de los clásicos literarios, como la Library of America en Estados Unidos, hasta los comics, los juegos de rol y de cartas, sin olvidar su influencia más difusa en el cine. Los terrores cósmicos de Los Mitos de Cthulhu tienen un lugar indiscutido en la literatura universal. En los países de habla hispana, hay que destacar los dos voluminosos y maravillosos tomos de su “Narrativa Completa” de editorial Valdemar (2005) a cargo de Juan Antonio Molina Foix. No hay antología de relatos fantásticos, de terror o ciencia ficción que se precie de tal, que no incluya algún trabajo de H. P. Lovecraft, como por ejemplo la monumental “Antología Universal del relato fantástico” (Atalanta, 2014) de Jacobo Siruela. En nuestro país, incluso Lom ediciones ha editado su cuento capital “El color que cayó del cielo”.

Edición de la Library of America

Obra reciente de Alan Moore


Hace pocos días atrás, en la revista “The New Yorker” se publicó el artículo “The complicated friendship of H. P. Lovecraft and Robert Barlow, one of hiss biggest fans”, escrito por Paul La Farge, autor de la novela “The night ocean”, la que toma su título de un cuento escrito en colaboración por Lovecraft y Barlow. En el mencionado artículo, La Farge retoma viejos rumores sobre la supuesta homosexualidad de Lovecraft, que se habría expresado en una hipotética relación amorosa de él con el joven Barlow. Además, se lanzan de pasada ataques contra August Derleth y Donald Wandrei, al señalar que “extendieron los rumores de que Barlow había robado libros de la biblioteca de Lovecraft. La comunidad de la ficción extraña era pequeña en aquellos días, y se corrió la voz rápidamente”.



El asunto de la muerte de Lovecraft y los penosos hechos que protagonizó en esos dolorosos días Barlow, y el imprescindible papel de Derleth y Wandrei, los fundadores de Arkham House, en publicar libros recopilatorios de Lovecraft y preservar su obra del olvido, está rigurosamente documentado en los ensayos incluidos en la antología de Peter Ruber “Maestros del Horror de Arkham House” (Valdemar, 2003). No olvidemos eso sí que Barlow posteriormente entregó los manuscritos originales de HPL que tenía, a la Brown University.

Pero a fin de cuentas, estos viejos rumores a la pasada son sólo detalles. Desde el establishment cultural y literario, en los últimos años ha habido ataques frontales contra Lovecraft, como si algunos se pusieran muy nerviosos con su creciente reconocimiento. Cualquiera que conozca su biografia, sabe de sus opiniones racistas y xenófobas contra la población negra y los inmigrantes, expresadas por ejemplo en cartas privadas a sus amigos, o en algunos escritos publicados en la prensa amateur norteamericana. Esto ha llevado a algunas declaraciones caricaturescas, como cuando un Matt Burriesci nos afirma que a Lovecraft le desagradaba cualquiera que no fuera "blanco y protestante de Nueva Inglaterra"(cita tomada del interesante artículo publicado en el diario La Tercera, “El morador de Providence”). ¿Acaso este estudioso ignora que tuvo un corto matrimonio con Sonia Greene, inmigrante judía ucraniana? No olvidemos tampoco que Lovecraft hizo una autocrítica de su racismo y su derechismo, hacia el final de su vida, cuando abrazó ideas socialistas moderadas.

Lovecraft y Greene

El asunto más polémico fue el debate al interior de la Convención Mundial de Fantasía, para cambiar la estatuilla del Premio World Fantasy Award (WFA),  que era una figura del busto de HPL, hecha en los años 70 por el artista Gahan Wilson. El tema partió el 2011, cuando una de las ganadoras del Premio de ese año (en la categoría a la mejor novela), la afroamericana Nnedi Okorafor, expresó públicamente su incomodidad con el hecho de que el mayor reconocimiento que había recibido, era la imagen de un autor “racista”.  Los impulsores de la campaña para cambiar la estatuilla fueron los escritores Daniel José Older, China Miéville y Ellen Datlow. Older publicó el año 2014 una petición de remoción en change.org, y Mieville, que ha dado charlas sobre el Profeta de Providence, lanzó argumentos contra el “horrible racismo intrínseco” de Lovecraft, con razonamientos efectistas como “su obra misma, está inspirada por y profundamente estructurada en el odio racial”, tomando como autoridad intelectual a Michel Houellebecq, payaso del espectáculo que muchos levantan como un ícono (el racismo de Lovecraft es condenable, pero al parecer la fobia contra los musulmanes de Houellebecq es de lo más cool).


La defensa de la obra y la imagen de Lovecraft fue llevada adelante con pasión por S. T. Joshi, uno de los más grandes expertos mundiales en el autor de Providence. Joshi argumentó, por ejemplo, “el estatus de Lovecraft en la ficción extraña, en la literatura americana, y en la literatura mundial está ahora tan seguro que los intentos de negarlo o denigrarlo se limitan a los maniáticos y los ignorantes”. Finalmente, y sin ninguna explicación de los motivos, el 2015 el busto de Lovecraft dejó de ser la imagen del WFA. Joshi, coherente con sus principios, rompió públicamente con la Convención Mundial en una sentida carta, donde señala que  estaba “profundamente decepcionado con la decisión de la Convención Mundial de Fantasía de retirar el busto de H.P. Lovecraft como emblema del World Fantasy Award. La decisión me parece una cobarde concesión a la peor clase de corrección política y una aceptación explícita de las crudas, ignorantes y tendenciosas calumnias contra Lovecraft propagadas por una pequeña pero ruidosa banda de agitadores. Siento que no me queda más remedio que devolver mis dos World Fantasy Award, ya que ahora me parecen irremediablemente contaminados. Por favor, considérelos cerrados. Usted puede disponer de ellos como mejor le parezca. Por favor, asegúrese de que no estoy nominado para ningún futuro WFA. No voy a aceptar el premio si se me llegara a otorgar. No volveré a asistir nunca a otra Convención Mundial de Fantasía en lo que me quede de vida. Y voy a hacer todo  lo que esté en mi mano para instar a un boicot de la Convención entre mis muchos amigos y colegas.”

Los inquisidores de los muertos se llevaron la victoria.

Joshi

Joshi, que jamás ha negado el racismo de Lovecraft, no es un blanco protestante. Nacido en la India, fue incluso tratado de derechista por defender decididamente a Lovecraft, cuando es de público conocimiento que es un hombre de izquierda. Estos son tiempos duros para la honestidad intelectual.

En los años 50, cuando los relatos de Lovecraft adquirían popularidad, el prestigio póstumo del autor fue amenazado por las sospechas de su homosexualidad. Cuantos de los autores que hoy lo atacan y censuran su obra, se espantarían si se utilizara como argumento contra un artista su condición sexual. Pero como dijo el escritor norteamericano Jason V Brock, “queda claro que la ironía no es para los graves”.

China Mieville, Older, Houellebecq… ¿Quién se acordará de estos escritores en varias décadas más? Imposible saberlo, toda escritura debe enfrentar el paso del tiempo. Sólo tengo claro que la oscura luz de Lovecraft seguirá presente, escapando desde los agujeros negros. Hoy, al cumplirse ochenta años de su muerte, sigue inspirando a nuevas generaciones de lectores y escritores.

Laura Miller, que escribió un destructivo artículo en la página web Salon.com, titulado condescendientemente “It’s OK to admit that H.P. Lovecraft was racist”, nos asegura que nadie está llamando a no leer a Lovecraft. ¡No faltaba más! En los años 80 nunca le hice caso a la censura pinochetista sobre que libros leer o no leer. Y hoy menos que nunca obedeceré a los censores y voceros de los “espacios seguros”, que no quieren confrontar con ideas incómodas y visiones revulsivas.

HPL, cuando te canonicen y luego te vuelvan a purgar de los altares del mainstream, cuando ardan tus libros en la hoguera, yo seguiré aquí, leyéndote.

Miguel Acevedo


Nota aclaratoria: para conocer la vida y obra de Lovecraft, es imprescindible el libro “Lovecraft. Una biografía” de L. Sprague de Camp (Valdemar, 2002). S. T. Joshi publicó el año 1996 “H. P. Lovecraft: A Life”, no traducida aún al castellano. Para Molina Foix, esta es su “más fiable biografía”.


viernes, 4 de noviembre de 2016

4 de noviembre

“El estado llama a su propia violencia ley, pero a la del individuo crimen.”
Max Stirner



MIENTE, MIENTE, QUE ALGO QUEDA... 


Sigue apoyando a los capitalistas asesinos, sigue defendiendo el robo descarado de las AFP, sigue apoyando la explotación de los trabajadores, pon "NiUnaMenos" en La Moneda, mientras encadenan a las mapuche... sigue dirigiendo la represión policial, sigue dialogando con la derecha fascista y violadora de los derechos humanos...









Y para no olvidar:  1980 y el inicio de las AFP... 


Bonus Track: 






viernes, 26 de agosto de 2016

Sobre Jorge Baradit, crítica de unos historiadores

En medio de la mediocridad reinante y la entronización del éxito de ventas como signo indiscutible de calidad literaria, es refrescante una crítica decidida contra un ídolo con pies de barro, levantado como tal por la literatura de mercado. 
Sus argumentos de que quienes lo "atacan" están "siendo utilizados" por el poder, dan entre risa y vergüenza ajena...


Jorge Baradit: la apropiación del saber, el protagonismo de las elites y el ninguneo docente


Soplan vientos amables para el escritor Jorge Baradit. Su último libro, Historia secreta de Chile, lleva meses en los primeros lugares del ranking de ventas y sus lectores aguardan ansiosos la aparición de la segunda parte. El mismo autor se ha encargado de cultivar esa ansiedad publicando fotos de sus notas de investigación, que si no apuntan a garantizar la calidad del producto en preparación al menos sirven para reforzar la admiración de quienes desconocen los secretos que hoy desentierra. Puede que lo de las fotos sea un gesto menor o un guiño cómplice para los amigos en las redes sociales, comparado con la maciza campaña publicitaria dispuesta por la editorial. A punta de eslóganes conspirativos, el mercadeo ha proyectado un potente halo purificador sobre el verbo de Baradit. El más brillante de todos, por su inconformismo con lo que enseña la teoría social, anuncia que este libro narra “la biografía no autorizada de nuestro país”. Podríamos citar muchos otros, pero de menor arrojo. Desde luego que la ubicuidad del libro confirma la efectividad de la campaña, pero no es la mejor de las pruebas. Con Historia secreta de Chile ha sucedido lo que la mayoría de quienes escriben esperan: que aparezcan ediciones piratas y se transen en ferias, terminales de buses y cunetas. Eso, para los egos insaciables, vale tanto como los rankings de ventas y los cheques por derechos de autor.
De lo que no cabe duda es que se trata de un fenómeno editorial importante y diríamos extraño tratándose de un libro de historia. Aunque hablemos de un trabajo de divulgación, la venia del mercado tiende a ser esquiva con esta temática. Hay anomalías, no falta la excepción, pero esa parece ser la norma. Por lo mismo conviene mirar el fenómeno de cerca y explorar su anatomía. No para extraer la receta, sino para explicarlo evitando esos atajos y simplificaciones que iluminan poco y casi siempre hacen daño. Lo que sigue es un intento por analizar algunas aristas de este fenómeno, con particular énfasis en la estrategia con la que el autor ha presentado su obra. Sobre la marcha, revisa también la manera en que Baradit ha construido una imagen del libro y de sí mismo degradando el trabajo de quienes llevan décadas dedicados al estudio y la enseñanza de la historia y su didáctica.
En primer lugar conviene aclarar que esto no se trata de defender las prerrogativas gremiales de los historiadores sobre su oficio. Se ha dicho que la historia es un asunto demasiado serio como para dejarla en manos de los historiadores. Tampoco se trata de desacreditar a la historia de divulgación como género. Cuando esos libros están bien armados, ofrecen síntesis valiosas de largas investigaciones académicas que en otras condiciones jamás llegarían a nuevos públicos. Lo valioso es que desde ahí contribuyen a la circulación y difusión de conocimiento especializado que por lo general se financia con el erario común. Ahora, cuando además esos libros están bien escritos, combinan lo anterior con la transmisión de saberes que moldean un sentido crítico de la realidad. Eso es precisamente lo que no sucede con el trabajo de Baradit. Su narrativa –una pegatina de anécdotas desestructuradas– instala una visión de los acontecimientos que divorcia a los lectores de una interpretación compleja de la realidad. Los deja más solos y empobrecidos de lo que estaban antes de leer el libro. Eso se debe en parte a la manía del autor de querer ungirse como un nuevo profeta de la historia, uno que iluminará a los ignorantes administrando sabiamente el develamiento de sus “secretos”. Una lectura de este tipo trasunta un carácter seudo-crítico de la historia, uno que al basarse en la mentalidad de la conspiración reduce la complejidad del conflicto social a una cuestión de verdades ocultas o versiones parciales que los conspiradores quieren mantener lejos del vulgo y que el profeta-liberador se encarga de desclasificar. La lógica que subyace a Baradit desfavorece así la función crítica del conocimiento histórico, función que ha sido la inspiración del trabajo de investigadores, profesores y maestros que han formado parte de la profesionalización de la disciplina desde hace ya varias décadas.

Leer completo aquí: http://www.redseca.cl/?p=6298

POSTDATA: Luego de que algunos cercanos a Baradit respondieran por él contra el texto
reblogueado aquí, los autores volvieron a la carga, con el artículo "Mercado, divulgación e historiografía". Pero estas no han sido las únicas críticas a Baradit ungido como historiador de consumo. El diario "La Segunda" entrevistó a otros historiadores que le dan como bombo (María Soledad Zárate, Manuel Loyola, Joaquín Férnandez, Claudio Robles y Gabriel Cid), en su edición del 13 de julio pasado. También se puede ver el texto "Baradit y la chatarra histórica de consumo".


"Insistimos, por último, porque la forja del propio éxito no puede sustentarse enlodando el oficio de otros, ni siquiera cuando se trata de un pretencioso revelador de secretos o de un narrador piadoso encaramado en un evangelio fraterno y terapéutico."


jueves, 14 de abril de 2016

Sobre August Derleth


Al habitante del Paraje de los Halcones, el corazón que levantó Arkham House, con todo mi cariño.

August Derleth es uno de los integrantes más conocidos del Círculo de Lovecraft, grupo de autores que se reunieron en vida en torno a la figura del escritor norteamericano de ficción extraña H. P. Lovecraft, y que establecieron una fructífera amistad con él, fuera a nivel personal, o sólo como amigos epistolares. La mayoría de estos escritores, como el propio HPL, publicaban sus escritos en las revistas pulp, revistas de papel barato que editaban sobre todo literatura de misterio y terror, y luego de ciencia ficción, allá por las décadas de 1930 y 1940 en los Estados Unidos, época de la edad de oro de la literatura pulp. Algunos de los miembros del círculo de Lovecraft, y vinculados a revistas como Weird Tales, una de las más reconocidas, fueron Frank Belknap Long, Clark Ashton Smith, Robert E. Howard, Donald Wandrei, el jovencísimo Robert Bloch o el ilustrador Virgil Finlay. Entre ellos, teniendo como núcleo central cuentos de Lovecraft como “La llamada de Cthulhu”, fueron levantando el terror cósmico, o lo que algunos estudiosos han denominado el “cuento materialista de terror”, y que posteriormente fue conocido como Los Mitos de Cthulhu, en torno a la demonología cósmica creada por el gran autor de Providence. Pero aunque Lovecraft publicó muchos de sus cuentos, incluyendo verdaderas novelas como “En las Montañas de la Locura” (o una gran cantidad de artículos en la prensa amateur, muy dinámica en la primera mitad del siglo XX en Norteamérica, y de la cual él era un verdadero activista), sus narraciones fueron editadas por las revistas como Weird Tales o Astouding, pero nunca publicó un libro en vida.





Tras la trágica muerte de Lovecraft, en 1937, Derleth y Donald Wandrei se acercaron a varias editoriales para publicar una recopilación de sus cuentos, pero no obtuvieron éxito. Ahí es cuando August Derleth, junto con Wandrei deciden crear la editorial Arkham House, en 1939, para difundir en libros los cuentos y otros trabajos de HPL. El primero fue “The Outsider and others”. La idea era también editar otros trabajos y también selecciones de las cartas de HPL a sus amigos, de entre las ingentes cantidades de misivas que él escribió. Y luego la idea se fue extendiendo a publicar libros de ellos mismos, y de otros escritores de las revistas pulp, fueran o no del Círculo lovecraftiano, cuando las revistas de ese tipo estaban ya en franca decadencia, tras la Segunda Guerra Mundial. Ahí fueron sumándose al catálogo de Arkham House escritores de horror como los ya nombrados Derleth, Wandrei, Ashton Smith, Bloch y Belknap Long, y son publicados también E. Hoffman Price, Nelson Bond, Seabury Quinn, Mark Schorer, o clásicos de la literatura de terror de la talla de Arthur Machen o William Hope Hodgson. Y no olvidemos a las escritoras, autoras como Greye La Spina o Mary Cunselman. En Arkham House encontró también el lugar para publicar sus primeros libros Ray Bradbury, la colección de relatos “Dark Carnival”. O el destacado escritor Fritz Leiber.





Derleth siempre incluyó a escritores ingleses, como los ya nombrados Machen y Hodgson, además de otros autores verdaderamente clásicos de la literatura de horror, entre los  cuales podemos señalar a Algernon Blackwood o M. P. Shiel; y fruto de esto y el interés por incluir a nuevos autores fue que en 1964 editó el primer libro de cuentos de Ramsey Campbell, de tópicos lovecraftianos, cuando este genial escritor tenía sólo 17 años. La relación epistolar de Derleth con varios de estos escritores duró años y en algunos casos se cimentó en amistades de varias décadas.

En Chile, Derleth es conocido entre los aficionados y cultivadores de la literatura fantástica sobre todo por su pertenencia al Círculo de Lovecraft, y por sus cuentos de los Mitos de Cthulhu, algunos de los más famosos “La Habitación Cerrada” (verdadera continuación de “El Horror de Dunwich”, con elementos de otra historia de HPL, “La Sombra sobre Innsmouth”) y “El que acecha en el umbral”, relato que por su extensión es más bien una novela. Aunque ambas han sido publicadas o traducidas como colaboraciones entre Derleth y Lovecraft, son en estricto rigor obras del primero. Pero Derleth no sólo producía ficciones inscritas en la cosmogonía de los Mitos, también escribía ficción de horror sobrenatural de otros temas, y también cultivó la poesía (*), y escribió relatos policiales, ciencia ficción, aventuras juveniles, y en un plano de escritura “seria”, fue un gran narrador de la denominada literatura regionalista norteamericana, uno de cuyos mayores exponentes fue el Premio Nobel de literatura Sinclair Lewis, conocido de Derleth. August Derleth vivió como escritor profesional, y además fue editor y antologista. Una de sus autobiografías está publicada en una página web de autores cristianos. Y fue además un gran defensor de la naturaleza y de las posiciones que hoy llamamos conservacionistas, del medio ambiente. Algunos de sus libros del regionalismo buscan retratar y rescatar cómo era su Wisconsin natal, donde estaba su casa, construida por él mismo, y la editorial Arkham House.





Una de las mayores críticas que se le hacen a Derleth, es que su sistematización de los Mitos obedece a una visión maniquea, propia del cristianismo, que divide el universo del terror cósmico entre los Grandes Antiguos, demoníacos y enemigos de la humanidad, como Yog Sothot o Cthulhu, y los Dioses Arquetípicos, que son potencias benevolentes, y que en ocasiones ayudan a los hombres en su lucha contra el horror innominable y la locura apocalíptica que significaría un nuevo reinado de los Primigenios sobre la Tierra. Lovecraft era ateo y su ficción era más bien amoral y pesimista, sus seres extraterrestres y extradimensionales estaban más allá del bien y del mal, y la existencia de los humanos les era indiferente. Como ha señalado S.T. Joshi, uno de los mayores estudiosos actuales de la obra lovecraftiana, “Derleth concibió en su propia imaginación una raza de dioses benignos llamados ‘Arquetípicos’ (raza que no existe en la ficción de Lovecraft) como una fuerza de ‘bien’ y de contrapeso ante los ‘malos Primordiales’ (Cthulhu, Yog-Sothoth, etc.)”. Pero no olvidemos que en algunos relatos de HPL, concretamente en “El Horror de Dunwich”, los protagonistas humanos como Armitage logran vencer a Wilbur Whateley, quien buscaba el retorno de los Antiguos para erradicar a la humanidad y llevar a la Tierra a sus impíos dominios, un triunfo de la insignificante raza humana contra las potencias más oscuras.


Hace algunas décadas atrás, no era sencillo conseguir libros o narraciones de Derleth en español. Gracias a la labor de Rafel Llopis, Alianza Editorial publicó la antología imprescindible “Los Mitos de Cthulhu”, donde vienen algunos cuentos de este escritor. También publicaron la ya mencionada “El que acecha en el umbral”. Otras editoriales, muy importantes en la difusión de la literatura pulp en los países hispano hablantes durante los años 70, como Editorial Molino o Ediciones Dronte, publicaron antologías de cuentos donde se incluyeron relatos de Derleth, como “La Casa del Valle” o “El testamento de Clayborne Boyd”. Hoy, gracias a editoriales españolas como “La Factoría de Ideas”, Valdemar o la misma Alianza editorial, es más fácil encontrar libros de este autor en nuestro idioma, pero siempre más bien de su faceta lovecraftiana, como continuador y sumo custodio de los Mitos.



Un tiempo en Estados Unidos se volvió parte de los chismes de los fanzines, descalificar ácidamente a Derleth, tras su muerte en 1971. Como buenos cobardes, algunos esperaron que el enérgico editor falleciera para sacar sus cuchillos y atacarlo. Estas críticas de índole personal no tienen mayor importancia, pero lograron mellar un poco la gran labor editorial de Derleth, y su contribución a mantener viva la memoria y la obra de su venerado amigo, HPL. Se puede decir eso sí, en el plano crítico de sus cuentos del Ciclo de Cthulhu, que estos son muy repetitivos y monotemáticos. Yo recomiendo, siguiendo un consejo de El mar de tinta, “consumir con moderación” sus relatos, para no agotarse con historias que pueden ser a veces muy similares, recargadas con los seres, lugares geográficos y libros inventados por Lovecraft, y a los cuales Derleth agrega sus propias creaciones.

Más allá de las legítimas críticas contra August Derleth, o las distintas apreciaciones de su obra, jamás debemos olvidar que si hoy conocemos y valoramos la literatura de horror sobrenatural de Lovecraft, y podemos disfrutar de sus narraciones y temblar de escalofríos, es en parte gracias a la incansable labor de su amigo Derleth por publicar sus escritos y mantener vivo su legado, salvando a este escritor maldito del abismo del olvido.

Miguel Acevedo M.


Nota: (*) recordemos que también Ashton Smith como Frank Belknap Long, o el propio Lovecraft, eran poetas además de prosistas.


Enlace recomendado (en inglés): The August Derleth Society

lunes, 22 de febrero de 2016

Yo Voto por...

A propósito de la corrupción política y el descrédito de las instituciones, y de debates como "votar por el mal menor"...

Un aporte desde los USA



Fuente:  https://cthulhuforamerica.com/

Pensamientos



"Las redes sociales le dan el derecho de hablar a legiones de idiotas" 

"Adoro a los gatos. Son de las pocas criaturas que no se dejan explotar por sus dueños."


 Umberto Eco



martes, 15 de septiembre de 2015

H. P. Lovecraft, racista


UN COMENTARIO MUY INTERESANTE

Nota previa: Este agosto se celebraron los 125 años del nacimiento del gran escritor norteamericano H. P. Lovecraft (1890-1937), con actividades como la NecronomiCon, en Providence. En Estados Unidos se está viviendo hace rato un verdadero renacimiento de los terrores cósmicos de Lovecraft y su círculo de amigos epistolares, creadores de los Mitos de Cthulhu, cuya paternidad nadie le niega al Profeta de Providence. También hay un estudio más detallado de sus ideas, sus obsesiones y de su vida, a cargo de autores como S. T. Joshi y Robert M. Price, entre otros. Pero también han aparecido fuertes críticas a los aspectos más oscuros de este gran escritor, como su racismo y su filofascismo, críticas que se han publicado en la prensa (ver aquí, por ejemplo), o se han ventilado en foros de internet. Dejo aquí este interesante y ácido comentario del escritor Jason V. Brock sobre estos aspectos. Brock lo publicó en su Facebook, en inglés, y fue traducido por mi querido amigo Mario Del Castillo.


Lovecraft, filosóficamente hablando y aparentemente, es lo opuesto a las ideas de izquierda. Los izquierdistas parecen estar diciendo: "fue un idiota" enfocándose solo en sus características negativas. Sin embargo, con esa postura, la izquierda está demostrando que es incapaz de mirarse al espejo y darse cuenta de lo intolerante que es, lo que no deja de ser extraño, cuando la inmensa mayoría de estos "odiosos cacareantes" son hombres blancos. Queda claro que la ironía no es para graves.

Pienso que es muy duro para los Yankees aceptar que los norteños pueden ser unos cabrones racistas. De hecho, pienso que muchas veces pueden ser más racistas en el norte que en el sur de los Estados Unidos.  Es demasiada identidad política, demasiado "gatillo" y demasiada "micro-agresión". Esto está realmente jodiendo la vida de la gente.

Cuando era niño, tuve profesores que me trataban fatal por asuntos raciales. No fui para nada un niño mimado. Mis padres se enfrentaron al problema, llamaron a nuestro "Consejero de Nativos Americanos" y uno de los profesores recibió una dura reprimenda (la profesora era, irónicamente, negra). Ahora estoy bien. 
Mi padre y abuelos tuvieron que lidiar con prejuicios raciales toda su vida debido a su color de piel. Mi padre fue un hombre dulce que se erigió por sobre los prejuicios. 

Esos chiflados odiando a Lovecraft, necesitan hacer lo mismo y PARAR DE RELACIONAR TODO CONSIGO MISMOS. A veces, la única manera de superar algo es superándolo. Quejarse solo alimenta el problema. 

El único panel sobre las apreciaciones racistas de HPL que alguna vez podría volver a leer debería estar completamente lleno de negros. O tal vez lleno de negros y judíos. Joder... que yo podría estar ahí!  JAJAJA!





Jason V Brock junto al legendario escritor norteamericano de ciencia ficción, William F. Nolan

Odisea

Esta película INTENSA, INMENSA, esta película es para disfrutarla en todo su épico esplendor en una SALA DE CINE.